La Cacerola de Carola: un rinconcito con sabor a pan de mamá

El Método Base de Aceleración empresarial ha dado herramientas gerenciales a Virginia para potenciar a la Cacerola de Carola.
Virginia y Carolina no tienen mucho en común, pero comparten un sueño: son hermanas, confidentes y dueñas de la Cacerola de Carola, una panadería artesanal que, mediante productos hechos a mano, busca evocar en los comensales una de esas tardes con su mamá o abuela.

El olor a pan fresco, la gentileza y la sencillez hacen de este  lugar el rincón perfecto para escaparse un rato de las ocupaciones del día. Entre árboles y una pizca de calma se encuentra la panadería que ambas hermanas montaron hace cuatro años en el tradicional barrio Conquistadores.

Allí llegan los vecinos y residentes del sector para compartir desde un palito de queso hasta un delicioso pan relleno de salame, alejados de los afanes de la vida cotidiana.

Carolina siempre tuvo un gusto por la cocina. En su casa preparaba todo tipo de platos y panes, siempre impulsada por su madre. Descomplicada, sencilla y siempre relajada, encontró en Virginia la mejor aliada para comenzar su negocio. Su hermana, por el contrario, siempre ha sido metódica y organizada, una administradora dedicada al mundo de la moda que poco pensaba en la cocina pero sí en los negocios.

En los planes de Virginia nunca estuvo montar su propia panadería, pues tenía un empleo estable y no tenía problemas económicos. Su hermana fue quien le propuso la idea de crear un negocio familiar. Por supuesto no fue una decisión fácil de tomar pues hacerlo implicaba, entre otras cosas, renunciar a su trabajo.

La vida la guió por el camino adecuado y decidió emprender su propio negocio justo antes de la enfermedad de su mamá. Así, junto a su hermana, pudo sacar el tiempo necesario para cuidarla mientras la Cacerola de Carola comenzaba a tomar forma.

Hace dos años la madre de estas mujeres murió y la “Cacerola” pasó a convertirse en ese espacio en el que evocan los momentos compartidos con ella. Tan distintas como el agua y el aceite, se prometieron nunca pelear, pues su mamá era el polo a tierra de ambas, y de ella heredaron la vena del emprendimiento.

Ahora la Cacerola de Carola es un punto de encuentro, sin televisión y sin Wifi, un lugar para reencontrarse con los amigos y endulzar un poco el día. Así que si pasas una tarde por esta panadería, de seguro te encontrarás con Virginia o Carolina, quienes sacan adelante su sueño, siempre vigiladas por su ángel de la guarda.

(Lee tambiénAdrián Álvarez, sin temor a soñar).

 

Sabías que…

La Cacerola de Carola es una de las empresas protagonistas del Método Base de Aceleración empresarial (MBA) Urbano para empresarios del Área Metropolitana de Medellín que Comfama, en asocio con Interactuar, inició desde el mes de abril para impulsar el proceso de crecimiento de 25 empresas mediante el desarrollo de la mentalidad gerencial.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *