“La educación es el camino para hacerte un espacio en la sociedad”

La abuela de Débora murió joven, pero vivió lo suficiente para inspirar a sus hijos a que lograran el cometido de ser alguien en la vida.
Débora, la hija de dos reconocidos ingenieros, José Tejada y Sonny Jiménez, encontró su pasión en la enseñanza de las matemáticas.

El talento de enseñarles a otros a pensar lo adquirió desde que era una niña. Que Débora Tejada les explicara matemáticas a las compañeras del colegio sería el inició de una ruta que definiría su vida.

A principios de 1971 comenzó a estudiar Ingeniería Administrativa en la Universidad Nacional de Medellín, pero una huelga mantuvo el claustro académico cerrado el resto del año y eso hizo que participara en grupos de estudio. La matemática la sedujo y ahí se quedó.

Ese cambio de carrera también significó que estaría dedicada a la docencia. “En esa época ser matemático era ser profesor. Ahora hay más campo de acción en las empresas”, recuerda. Sus padres, dos reconocidos ingenieros civiles, la apoyaron en todo momento y fue así como esta profesión se convirtió en su pasión.

Tiene dos PhD, trabajó como profesora de la Universidad Nacional y se jubiló luego de treinta años. Ella fue la primera mujer graduada dentro de la Facultad de Ciencias en Matemáticas, y una distinción similar comparte con su mamá Sonny Jiménez de Tejada, quien fue la primera mujer en graduarse en Ingeniería Civil de la Facultad de Minas, en Medellín y en Colombia.

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Para ella, “la educación te da las posibilidades de tener oportunidades en la vida”. Fue la herencia que recibió de sus padres y fue el legado también de su abuela, Débora Arbeláez de Jiménez, a quién reconoce como la persona que movió todo.

“La abuela fue realmente la inspiradora para que mi mamá y sus hermanos estudiaran. Siempre les dijo: ‘Yo no tengo plata para dejarles de herencia, lo único que les puedo dar es estudio y ustedes tienen que educarse para ser algo en la vida’”. Efectivamente todos fueron profesionales.

Esta lección la aprendieron y desde entonces es parte del ADN de esta familia. “Sabemos que lo otro puede caer en cualquier momento, mientras que la educación es el camino para hacerte un espacio en la sociedad”, cuenta.

Después de tantos años de dedicación, todavía se emociona con las matemáticas, especialmente con la topología. “Lo que más me gusta es que yo puedo cerrar los ojos y ver los objetos moverse, cambiar de formas y todo eso.

Cuando logro ver que los objetos encajan perfectamente en lo que yo quiero probar, entonces sé que entendí y a partir de ese momento ya puedo escribir”.

Ahora en esta etapa, Débora se prepara para otro reto más cercano a su corazón: su única hija pronto la convertirá en abuela. No sabe aún si será un niño o una niña, pero desde ya está leyendo para recordar cómo es tener otra vez un bebé en casa.

 

De las personas matriculadas en instituciones de educación superior en Antioquia, el 54% son mujeres. Sin embargo, cuando se trata de doctorados solo es el 38%.

 

 

Un reto

El año pasado Débora Tejada dictó una conferencia en el Parque Explora inspirada en la Alhambra de Granada y la obra del pintor M. C. Escher. Te invitamos a verla.

 

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