#CharlasPerpetuas: ¿quién es Juancho Valencia?

Melómano incansable, productor musical de su empresa Merlín Producciones, referente internacional de la nueva música colombiana, músico y productor de una de las propuestas más innovadoras del país: Puerto Candelaria. Él es Juancho Valencia.

¿Qué ha aprendido cuando ha fracasado? ¿Cómo es su proceso creativo?, ¿se puede vivir de la música?, ¿cómo su trabajo contribuye a que todos los músicos les vaya bien? Las respuestas a estas preguntas las conocerás en #CharlasPerpetuas Volumen 1, el espacio de encuentro de Comfama D.C. con creadores de alto nivel.

¿Qué es lo que más te gusta de hacer música?

La música es una constante lucha entre la satisfacción y la frustración, lo que más me gusta es que te mantiene vivo porque tienes que estar en una inquebrantable búsqueda de unos pequeños momentos de felicidad, unos caminos muy difíciles, muy arduos, que te van enseñando y realmente eso es lo que más disfruto, esa constante satisfacción con frustración.

¿Cómo es tu proceso creativo?

La música es una vocación, las personas no deciden ser músicas, las personas simplemente son músicas y ya. No estás atrapado, así como una licuadora que está atrapada para licuar y no puede ser tostadora de pan, eso mismo pasa con los músicos. El proceso creativo es exactamente igual en las personas que están componiendo y generando ideas nuevas, no hay un proceso, todo el tiempo el cerebro está haciendo sus cálculos y sus conexiones para llegar a un elemento o idea musical. Lo que uno a través de los años empieza a desarrollar es la capacidad de estructurar los procesos creativos y tener metodologías cada vez más perfectas y precisas.

¿Se puede vivir del arte?

Depende de qué es el arte para ti, para mí, para las personas que te rodean, para la comunidad, porque es una palabra muy amplia y compleja que está un poco manoseada en la actualidad. Las barreras entre entretenimiento y arte son un poco difusas, esa pregunta cambia depende al contexto que se formule.

En el ámbito económico, claro que sí, sí se puede vivir del arte pero depende de lo que signifique. Una definición muy bonita es que después de un concierto de entretenimiento tu quedas feliz; con el arte quedas incomodo, sales con una sonrisa pero tu alma está incomoda. Esa es la diferencia entre entretenimiento y arte. La pregunta es si la gente está dispuesta a pagarte para hacerla sentir incómoda.

¿Por qué es importante que los sectores público y privado le apuesten a la economía creativa?

El entretenimiento siempre va acompañado del consumo de productos que te generan una rentabilidad, en el arte no necesariamente pasa eso, el arte es para pocas personas, entre menos educación exista en tu comunidad o sociedad, menos formación como público hay, el arte se vuelve para unas cuantas personas pero este es un lenguaje totalmente necesario para una sociedad porque es el único lugar donde se combina la ciencia, la política, la antropología. El arte narra los momentos sin ningún prejuicio o sin tener que decir las cosas políticamente correctas, es un espacio donde la razón desaparece, las sensaciones cobran vida; mejor dicho, es totalmente necesario en el humano y en la sociedad.

El arte en el presente, de alguna manera, necesita el elemento temporal para que cobre fuerza. Podemos aprender de las grandes civilizaciones donde el arte siempre ha sido un apoyo así en el presente se vea como innecesario porque no cumple una función en un mundo construido, un sistema de productividad, etc.

¿Cuáles son tus planes próximos?

Cumpliendo 20 años de carrera exitosa musical, el plan siempre ha sido el mismo, sostenibilidad: sostener siempre el equilibrio de generar arte, reflexión, incomodidad, alegría, esperanzas, además de un equilibrio entre poder tener la libertad, la capacidad y los recursos para poder hacer eso y también una sostenibilidad económica en el equipo de trabajo que depende de mis ideas creativas.

Mis planes para el futuro es sostener el arte, la internacionalización es un proyecto muy grande, es una de nuestras grandes fortalezas. Uno de los planes siempre va a ser la municipalización de la música no solo yendo hacia afuera sino también en nuestro país.

El mundo está cambiando y se vuelve cada vez más hostil, si el arte no genera una retribución económica igual y equitativa a la inversión de tiempo, talento y conocimiento; mis planes a futuro es lograr sostenibilidad de mi lenguaje artístico en esos campos más hostiles.

 

1 Comment

  • Excelente, no existe nada más grandioso que la experiencia, el conocimiento y todo aquello que viene acompañado de nuestros propios errores y fracasos, es de todo esto de donde se hacen esas “fanegas de diamantes” llenas de humildad, amor y sabiduría.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *