El campesino del futuro está en las aulas

Jenny del Rocío Puerres.
Jenny salió de su resguardo indígena para estudiar y regresar con el propósito de reinventar la forma de asociarse y trabajar el campo con su comunidad.

“Que deseamos para ustedes lo que nunca hemos tenido”, eso dice el cantante de salsa Rubén Blades en una de sus canciones para referirse al amor de los padres. Jenny del Rocío Puerres lo vivió. Su padre, que apenas sabe leer y escribir, fue quien la hizo consciente de la importancia de estudiar.

Es la hermana de la mitad, entre tres. Nació en el resguardo indígena del Gran Cumbal, en Nariño, Colombia, un lugar de temperaturas bajas, al pie de un volcán nevado localizado a tres horas de Pasto, la capital. Allí el suelo es fértil, se cultiva papa, cebada, maíz, trigo y quinua.

En su tierra la economía gira en torno a labrar el campo artesanalmente. Lo hacen sus familiares, lo hacen sus vecinos, lo hacen sus amigos, lo hacen sus conocidos. Ella también lo hará, pero de una manera distinta. Con comunidades asociadas, con proyectos, a mayor escala, de forma autosostenible, planificada y con tecnología. Ya empezó a delinear su futuro, ya tiene un proyecto que por ahora está a nivel de tesis de grado y que pronto mutará a fase piloto. Cada vez es más real.

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En menos de un año recibirá su título como Ingeniera administrativa, carrera que cursa gracias a una beca (para población indígena) que obtuvo en la Universidad Nacional, sede Medellín. Ya son casi seis años lejos de los suyos, entre caras distintas, costumbres y pensamientos. Ha sido todo un reto de adaptación, de perseverancia, de trabajo y hasta de pasión para mantenerse fiel al propósito con el que salió de su casa.

Anhela regresar a su tierra, siente que la llama, es allí donde es más feliz, pero también tiene paciencia, comprende que los procesos y los cambios a veces son lentos y requieren esfuerzo. No tiene ninguna duda, sabe que lo logrará.

 

El presente y el futuro se pueden cambiar, por ejemplo:

Comproagro es una plataforma tecnológica sin intermediarios para la compra y venta de productos agrícolas. Además, reúne a pequeños campesinos para vender productos en grandes cantidades. Funciona en la actualidad y fue creada por una joven boyacense de 18 años de edad.


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Fuentes: Diccionario de la lengua española, Comproagro, Dinero.com.

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