La posibilidad de hacer lo que elegimos

Esposo, una hija y dos hijos componen la familia de Ana Cristina Restrepo.
Ana Cristina Restrepo Jiménez es periodista, trabaja en BLU radio y ha escrito para medios de comunicación como El Colombiano y El Espectador, entre otros. Le preguntamos acerca del feminismo. Esto nos dijo:

¿Cuáles son las barreras que se autoimponen las mujeres?
Realmente yo me enteré de ese tipo de cosas muy adulta, porque en mi vida no tuve ejemplos de alguna mujer que no trabajara.

Mi abuela toda la vida trabajó, a mí me tocó mi mamá de estudiante en la Universidad de Antioquia, inclusive llegué a ir a clase con ella; también trabajó siempre.

En el colegio y en la universidad fue donde me di cuenta de que las mamás de mis compañeras eran mamás de casa. Fue extraño para mí.

Yo nací sin el tema de barreras para las mujeres, no tuve eso en la mente. Tengo un hermano hombre y nunca nada me dijo que yo era distinta a él, nos trataban con el mismo rasero.

Esa educación en equidad que me dieron en mi casa responde a la formación académica de mis papás, ambos de universidad pública.

Tuve la suerte de haber nacido en la casa en que nací. Pero no puedo decir que para otras mujeres sea así. Me considero muy afortunada; sin embargo, reconozco que la mayoría de las mujeres no tuvieron ni la educación en la casa ni las oportunidades educativas que yo tuve.

¿Qué hacer con las mujeres que no conocen su historia precedente y piensan que el mundo siempre ha sido como es hoy?
Las mujeres que no miran hacia atrás y que no se dan cuenta de que hay toda una historia que nos precede, esas que no ven como un hecho maravilloso que lleguemos a una urna y podamos votar, o que nos podamos tomar una pastilla que nos permita decidir si queremos o no queremos ser mamás, tienen poca empatía, no solamente con los hechos históricos, sino con otras mujeres que todavía siguen sufriendo.

El hecho de que muchas mujeres estén en el camino de cumplir sus sueños no quiere decir que todas lo estén haciendo. Por eso lo que tiene que hacer una desde el puesto en el que está es trabajar porque esas mujeres que no han podido salir adelante tengan las herramientas para hacerlo. Esas herramientas son básicamente intelectuales.

Particularmente, con mis hijos trabajo el reconocimiento de ser feminista con orgullo, sin gritarle al otro y sin considerar que el hombre es el enemigo, pero sí ser militante feminista. Enseñarles la importancia de decir: “Yo soy feminista, yo creo que somos iguales”.

Pienso que ser feminista es uno de los grandes logros, de las grandes conquistas, no de las mujeres, sino de la sociedad moderna.

¿Qué gana un hombre con los avances en el reconocimiento de los derechos de la mujer?
Los hombres y las mujeres percibimos el mundo de una manera distinta, entonces es la oportunidad de construirlo juntos.

En segundo lugar, pienso mucho en las dinámicas de las guerras y en la participación del hombre en las mismas. Quiero pensar que si hubiera habido la participación de una mujer, tal vez las cosas hubieran sido distintas. Me gusta mirar hacia adelante y pensar que si la mujer tuviera una participación más activa en las esferas decisorias en el mundo o en las dinámicas sociales podría contribuir a un mundo un poco más sereno, pacífico.

Para que una mujer alcance una posición de liderazgo o para que la mantenga ¿es necesario que adopte valores machistas?
Creo que una es capaz de salir adelante sin esos valores machistas y sin esos valores que inculca la cultura patriarcal. Tiene que saber darle la vuelta al discurso y entender que no somos esclavos de la cultura, y que hay algo fundamental en la vida: el libre albedrío y la libertad de pensamiento. En nombre de esa misma libertad, tiene derecho a escoger bajo cuáles valores va a vivir su vida.

¿Qué tiene Ana Cristina de masculino?
El interés permanente por la información del mundo para tomar decisiones en mi día a día. No confío tanto en mi intuición, como muchas otras mujeres sí lo hacen. Eso me parece triste. Me gustaría mucho tener esa confianza en mi intuición. Yo busco mucho lo fáctico, la comprobación, la verificación.

¿En qué radica el poder de lo femenino?
En el poder del diálogo y de la escucha. Las mujeres tenemos esas dos habilidades muy desarrolladas y son nuestra gran aptitud.

 

En Antioquia, cada día, 5 niñas o mujeres adolescentes menores de 17 años son víctimas de violencia intrafamiliar.

Fuente: Encuesta de Calidad de Vida. Departamento de Antioquia 2011 y 2013. Expandida con proyecciones demográficas DANE e Informe forensis 2016 – datos para la vida.

 

Invitación

“Que el feminismo se naturalice y se haga parte del comportamiento diario de hombres y mujeres”.

 

2 Comments

  • M encuentro D acuerdo con dicho o dicha manifestación :considero Q si la sociedad se culturisa al respecto hay mejores posibilidades , D una cncivencia ecuánime , y un mejor estar socialmente mejor y agradable , es un concepto muy personal ; el cual siempre he luchado, desde los diferentes ámbitos sociales existentes,

  • Con educación podemos ser mejores personas lo más importante es no permitir que otros decidan lo que debes hacer tengo mi personalidad bien definida para escoger lo que quiero y debo hacer

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